ONG CIPDEL

ONG Centro de Innovación para el Desarrollo Local

Plaza Mayor de Bruselas, Bélgica.

La Comuna de Providencia, sus autoridades actuales, han levantado la voz quejándose del uso de parques y plazas como espacio de práctica de gimnasia y deportes. ¿Desde cuándo eso es un problema? ¿Cuáles serían los bienes en conflicto?

La nota que destacamos da cuenta de cómo se experimenta esa polémica en la visión de otras comunas de la zona oriente de Santiago que se caracterizan, a igual que Providencia, por tener la mayor densidad de áreas verdes públicas disponibles para el uso y goce de sus residentes. La nota de prensa la puede revisar aquí.

Pero volvamos a nuestras preguntas iniciales y reabordémoslas con otra pregunta más clave aún: ¿Tenemos claro qué tipo de áreas -espacio público verdes necesitamos en la mayor parte del territorio nacional?

Ensayemos dos líneas argumentales que pueden arrojarnos luces para entender la molestia de las autoridades locales de Providencia.

  1. Las áreas verdes tienen como principal finalidad el embellecimiento del paisaje urbano y de encuentro pacífico de los residentes de una comuna
  2. Las áreas verdes tienen un elevado costo de mantención, especialmente en climas mediterráneos como el nuestro y, por tanto, deben ser empleadas con restricciones.

Aún cabe otra pregunta más sencilla pero más determinante aún: ¿Por qué en Chile, particularmente en la Zona Central,  tenemos la noción de parque y plaza pública como un espacio verde que no se condice con las características de nuestro clima?

Las respuestas a estas preguntas sin duda son esenciales para entender la polémica. En efecto, las áreas verdes tienen un alto costo de mantención que impactan sensiblemente las arcas municipales. Sin embargo, teniendo claro dicho parámetro, ¿por qué se sigue insistiendo en la construcción de parques estilo inglés, es decir, grandes extensiones de césped?

Un análisis comparado de los modelos de construcción y uso de espacios públicos que tienen en consideración las características del territorio, del clima en particular, nos lleva a destacar dos modelos alternativos de espacio público que son altamente apreciados por sus residentes y ocupantes. El primero es el parque inglés ya señalado, factible en zonas geográficas con alta pluviometría, en los cuales el costo de mantención en riego es bajísimo. Más bien el problema de ellos es el drenaje. Un segundo modelo lo encontramos en España o en Bélgica, en los que la Plaza Mayor es un espacio duro, con ninguna o pocas pero muy seleccionadas especies ornamentales y que no son conflictuadas por las actividades humanas que pueden llegar a ser masivas. En ambos casos lo que se prioriza es el encuentro público y el bienestar de todos, sin costos mayores para el erario local.  Los parques tienen un tratamiento diferente pero su acceso es controlado y su empleo es regulado con el fin de permitir el uso y el desarrollo de actividades humanas de esparcimiento, entre ellos la gimnasia o el deporte.

La polémica entonces adquiere una forma nueva y encierra desafíos para los planificadores y para las autoridades locales, así como para la ciudadanía, respecto a qué modelo privilegiar y cuál será el precio de ello. Pero, por sobre todo, nos lleva a plantearnos cuestiones tan fundamentales como la sostenibilidad de estos bienes públicos que tanto beneficio traen a la comunidad. Y ello nos obliga a preguntarnos si nuestro clima, especialmente desde la zona central hacia el norte es más parecido al español mediterráneo que al inglés o el noruego…..Mientras no nos hagamos cargo de que no somos París ni Londres, que nuestro clima es seco y cada vez más desertificado producto del cambio climático, los costos de los bienes públicos denominados áreas verdes serán crecientes….infinitos. Y ello, consecuentemente, nos llevará a preguntarnos si regulamos o no el uso de ellos. Y a partir de cuándo y con qué severidad.

En resumen, construimos áreas verdes en Chile sin tener a la vista el clima y la geografía, lo cual es resultado de una implantación cultural que se hace necesario cuestionar desde la perspectiva de la sustentabilidad. Después de todo el dinero municipal tiene muchas demandas y no es suficiente para todas. Y el agua es mucho más escasa aún.

 

Luis Marín Salazar

Sociólogo – U. de Chile

Presidente

Créditos de Imagen: Conociendo Cáceres 

Plaza Mayor de Bruselas: miviaje.com

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