ONG CIPDEL

ONG Centro de Innovación para el Desarrollo Local

La nota que destacamos, publicada el 21 de Enero de 2018 en La Tercera Digital, que a su vez la tomó de BBC Mundo, es una crónica de un viajero admirado por el esplendor de Rotterdam, nos muestra una ciudad que se levantó de las cenizas, cual ave fénix, luego de haber sido prácticamente arrasada por los bombardeos de la Alemania Nazi.

Lo notable de la crónica no es sólo que da cuenta de las impresiones de un experimentado arquitecto si no que de los antecedentes que éste entrega para contextualizar este proceso de reconstrucción de la ciudad holandesa de Rotterdam. En efecto, cuando los habitantes, sus autoridades, empresarios y líderes locales, en plena ocupación decidieron que tenían que levantar la ciudad desde cero, lo que hicieron fue convertirla en una urbe moderna y vanguardista, que dejó atrás el dolor de la destrucción y la muerte. Una ciudad para los habitantes, con edificios públicos y residenciales, con edificios institucionales y con lugares de encuentro público, que no sólo fueran una belleza cada uno de ellos, si no que el símbolo del espíritu de libertad y emprendimiento de los holandeses.

Hoy a la ciudad de Rotterdam se le reconoce no sólo como el “laboratorio arquitectónico de posguerra”, anticipando a Dubai y Doha, si no que estableciendo cánones urbanísticos y de identidad estética muy superiores al resto de las ciudades holandesas y europeas que tuvieron que reconstruirse también. Una decisión nada fácil pues Rotterdam era, es,  el principal puerto de Holanda y uno de los centros urbanos más dinámicos y antiguos de Europa. Mantener el estilo arquitectónico tradicional o renacer como una señal de esperanza y libertad, innovando y poniendo en el centro de la planificación y la gestión urbana a los habitantes y transeúntes era la disyuntiva. Hoy Rotterdam se yergue como un emblema del espíritu creativo, alegre y artístico de los holandeses y de los habitantes de dicha ciudad, en la que se conjuga armoniosamente lo tradicional con lo exquisitamente nuevo, bello y funcional que puede crear la arquitectura.

Pero quizás lo que resulta más inspirador de la lectura de la crónica, no sólo sea admirar las edificaciones hechas con audacia y gusto, si no el comprender que respondieron a decisiones de hacer de la ciudad un espacio para la vida, los negocios (como buen puerto) y el bienestar de todos. Nada de lo que se ha construido en Rotterdam responde a una decisión de maximizar negocios particulares, muy por el contrario, se trata de premiar y exhibir con orgullo edificaciones que contribuyen a mejorar la calidad de vida de todos,  los residentes y los viajeros. Un ejemplo que valdría tener a la vista para ciudades intermedias en Chile que están experimentando procesos de renovación, tales como Talca, en las que las edificaciones y urbanizaciones presentan el desafío de mejorar el bienestar de todos y no sólo del inversionista.

Les recomiendo su lectura y, ojalá, el tiempo de navegar en la web para encontrar más razones para tener a Rotterdam en nuestro imaginario urbano.

 

Luis Marín Salazar

Sociólogo – U. de Chile

Presidente

Créditos de Imagen: visitarholanda.com

 

Categories: Noticias, Planificación

DEJA TU COMENTARIO

Loading Facebook Comments ...

Leave a Reply